martes, junio 13, 2006

Elecmatozoides en fuga

Los Blogs son buenos (como en una composición escolar sobre la vaca), porque cumplen el mismo objetivo que las oraciones, los rezos, son una oración electrónica, como una rueda de oraciones tibetana con pilas, y luces... que se pierde entre la inmensidad de ruedas dejadas por millones de efímeras generaciones de peregrinos electrónicos... a menos que desafortunadamente te vuelvas famoso y ya no puedas decir lo que piensas... es como si tus oraciones las dijeras con altavoz... la intimidad está en que crees que de pronto alguien te escucha, pero existe una pequeña posibilidad de que estés sólo organizando tus pensamientos contigo mismo, y entonces el acto de orar adquiere sentido.
Aquí va otra rueda que dejo girar en el viento de electrones, como las cometas solares del El Viento Solar de Arthur Clarke... Saludos, espacio exterior, mis pensamientos salen como espermatozoides perdidos, como en la película de Woody Allen, a ver si fertilizan algo... o simplemente caen en la trampa del látex, o el desagüe universal.
Como tantos han dicho, la soledad es uno de los grandes fantasmas del ser humano, y los Blogs te hacen creer que estás acompañado aunque estés solo, por lo que cumplen una función terapéutica que debería ser reconocida por el Estado, y darle a cada ser humano sus vacunas, y su Blog, donde pueda hacer catarsis y proyectar un alter ego, el que siempre quiso ser, o un ser imaginario, reinventarse a sí mismo como el acto supremo de un Dios, tallarse a sí mismo y crear otro ser virtual, que a su vez pueda relacionarse con otros seres virtuales, y crear comunidades virtuales de mundos de cristal, como las alucinaciones de Philip K. Dick, mientras están frente al computador tomando café con leche en los quince minutos de privacidad que le tocan al día. Touché. Auto touché. Como diría Vonnegut, "Hi ho!". Nos vemos.

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